
El novelista y crítico mundano Boris Izaguirre ensaya un análisis sobre el fenómeno CR9, El triunfo del macarra chic (El País). Empareja la (posible) mutación estética del crack portugués a la tutela de Jorge Valdano. El espigado delantero que llegara hace décadas al Club Deportivo Alavés es unos de los personajes de más relieve del fútbol europeo. Un transterrado. Futbolista ganador, campeón del mundo, entrenador de éxito, comentarista mediático, fundador y emprendedor de sinergias como Make a team, mano derecha del tycoon de la construcción que preside el Real Madrid sin pasar por las urnas, tendrá que mostrar el camino de las buenas maneras y la corrección política a la estrella emergente... sin pasteurizarle demasiado. En todo caso, Valdano ya conoce los precedentes de Míchel o Guti, figuras que han vivido un apasionado desencuentro con la grada de Chamartín, que tolera mal las figuras andróginas. Ni siquiera en su vestuario o sus gestos. Especialmente, de los nacionales. Aunque Beckham, en cierto modo, también fue otra fashion victim nunca del todo bien entendida por los espectadores. En este caso, en cambio, la alta suma pagada por el fichaje y las expectativas creadas no auguran que haya un sector crítico con el 9. De salida.

