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Manuel Mandianes*/ elmundo
Eleonora Giovio entrevista a Rubén de la Red (El País). El Madrid se enfrenta hoy al Alcorcón en los dieciseisavos de la Copa del Rey. Hace un año, también contra un segunda b (el Real Unión de Irún) y también en los dieciseisavos, Rubén de la Red (Móstoles, 25 años) se desmayó en pleno partido. Doce meses después sigue sin jugar, aunque continúa ligado al Madrid. El club le sometió a una serie de pruebas, pero todavía no tiene un diagnóstico definitivo. Se le ve muy flaco, tranquilo y, lejos de estar resignado, optimista. "No he vuelto a tener molestias", dice.
Estábamos sentados en el auditorio Sabatini del museo Reina Sofía, esperando el comienzo de la charla con Antonio Negri, cuando uno de los asistentes comentó con el gracejo ibérico que nos hace inconfundibles en cualquier lugar del globo terraqueo: "Bueno, rapidito Negri, que nos tenemos que ir a ver al Madrí". Negri es un profesor de ciencia política de raíz marxista que ha estado encarcelado en dos ocasiones: entre 1979-1983, cuando el Partido Radical logra que le exoneren de la pena a la que le habían condenado por colaboración intelectual con las Brigadas Rojas; el exilio en el alegre París que vive la victoria de François Miterrand; y su regreso voluntario a la cárcel en 1997 para recuperar totalmente sus derechos políticos como ciudadano. La historia de Negri es la historia de una resistencia y de un resistente. También es la historia de un error. Nadie ha podido demostrar su culpabilidad en el asesinato de Aldo Moro ni su colaboración activa con grupos terroristas. Ayer volvió a repetirlo entre los muros del viejo manicomio: su inocencia y la inutilidad de utilizar la violencia con fines políticos.