El fichaje de Isco del Málaga e Illarra de la Real, el regreso de Carvajal del Bayern Leverkusen. Trío de jóvenes alevines, más o menos canteranos. En un nuevo golpe de mago, Florentino mantiene su apuesta de equipo galáctico en la fase del turbocapitalismo menguante, confiado en la internacionalización de la marca Real Madrid y la venta de derechos de televisión y camisetas... mientras se protege las espaldas con tres nacionales que mantengan viva la llama real. Hay que reconocer que es un golpe elegante. De gran muñidor