El Periódico de Catalunya critica en un editorial la política de fichajes del Real Madrid. El anuncio de la contratación de Ricardo Izecson Dos Santos Leite, alias Kaká, y Cristiano Ronaldo ha desatado las críticas de sus competidores, quienes entienden que el club blanco está rompiendo el mercado, pagando cifras altas por los traspasos. Es inevitable que en la comparación aparezca su más enconado rival, el F. C. Barcelona. Con estas tres razones concluye su argumentación:"Primero, porque la cuenta de explotación de los clubs debe atenerse al rigor contable. Segundo, porque el Barça de esta última temporada, basado en jugadores de casa más cuatro o cinco extranjeros de gran calidad, ha demostrado que la victoria no está reñida con la mesura. Y tercero, porque el funcionamiento del baloncesto profesional de EEUU, con sueldos limitados y un sistema de fichajes pautado, prueba desde hace décadas que el equilibrio no es incompatible con el gran espectáculo."
Lo curioso es cómo se acepta que el fútbol ya no es un deporte más, incluso un deporte de masas o el deporte rey, como decían los viejos cronistas deportivos, sino un gran espectáculo. Y lo esencial del mercado de fichajes entre los grandes clubs es que imita, con sus alzas y sus bajas, sus préstamos e intercambios, los mercados de valores que se han popularizado entre los ahorradores en el capitalismo financiero. Y ahí es donde la critica flojea, porque se admite que el dinero sea el motor principal del fútbol profesional -también el Barça ha de pagar altas sumas de dinero para retener a sus jugadores, aun procediendo de la cantera de La Masía-, aunque, como novedad, se pida una limitación de salarios, como en el baloncesto profesional americano, que no deja de pagar elevados sueldos a sus deportistas, actores del espectáculo.