domingo, 21 de junio de 2009

Los ratos perdidos

Lo peor (para el enganchado) era un domingo sin fútbol. Cuando no se jugaba. También lo mejor, porque así el enganchado podía soltar la rienda suelta de sus recuerdos y el dibujo de su imaginación, sin necesidad de los datos, la gruesa realidad. Así empieza "Fever pitch", de Nick Hornby, en qué piensa el futbolero en los escasos días que no había fútbol. Pero hoy tenemos partidos todos los días del año. Como una tierra que no pasara por el paso del barbecho. Es algo que también se ha perdido. Los ratos perdidos. Vacíos. El tiempo de espera, que era tan fértil. La posibilidad de imaginar sin el yugo de la historia presente. Imaginar y soñar.