sábado, 19 de septiembre de 2009

Los puntos oscuros

Los puntos oscuros de la gestión actual del Atlético de Madrid no son de anteayer. Y no se trata de machacar con la leyenda negra que persigue a los colchoneros: los pupas. La intervención judicial del club terminó manteniendo a las familias que controlan los paquetes accionariales mayoritarios y sin castigo aparente para los infractores, lo que no deja de ser peculiar, anómalo, alguien pensará que muy atlético. El Tribunal Supremo sentenció la prescipción del delito, pero las cuentas con la Agencia Tributaria no son transparentes ni las deudas están cerradas. El acuerdo para la permuta del solar del Manzanares con el ayuntamiento de Madrid, que se firmó con prisas y de tapadillo el verano que empezaba a destaparse públicamente el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, también ha sufrido modificaciones desde el primer acuerdo, nunca bien explicadas ni por los gestores del Atlético ni por el alcalde de la ciudad.

La futura ciudad deportiva en Alcorcón, si está supenditada al planeamiento urbanístico para ser financiada, no deja de ser una ensoñación, un contrato firmado con una administración municipal, mientras miles de VPO estén aún por terminar, y entregar a sus pagadores con el plazo vencido, y cientos de miles de viviendas libres se mantengan en el stoc de pisos vacíos esperando comprador. Y la sequía del crédito por las entidades financieras para la construcción de pisos no parece que vaya a solucionarse en menos de un lustro, tal vez un par de ellos, quizás tres.

Le pregunta Eduardo J. Castelao al consejero delegado, Miguel Ángel Gil Marín, en una entrevista publicada en El Mundo: "¿Es cierto que un 50% de todo lo que ingresan se lo lleva Hacienda?" Y el mandatario contesta: "Tenemos un acuerdo con la Agencia Tributaria. Hay unas actas que se levantaron hace unos años y que están recurridas. Hasta que no se resuelvan, tenemos el acuerdo de que el 50% de los ingresos por venta de jugadores vayan a una cuenta bancaria y sean intocables. En el supuesto de que la resolución sea favorable a ellos, buena parte de lo que se debe ya estará ahí, y si el Atlético gana esos recursos, ese dinero lo recuperaremos." Con este panorama, la errática política de fichajes es lo de menos, aunque empezamos a entender porqué no se ficha en función de las necesidades de la plantilla. El rumbo deportivo siempre va a estar bajo sospecha con estos pies de barro.