El contrincante del Real Madrid, tradicionalmente, es el Atlético de Madrid. A su hinchada aguerrida y vociferante no hay quien la calle, y los merengues lo sabemos. Como sabemos que tienen razón cuando piden igualdad en el trato en la competición, se les respeta. El atlético, el aficionado, siempre representó la lucha y una idea de cambiar las cosas sobre el mapa del que manda. Y ahora (según parece) resucitan, resucitamos todos. Al menos, intentan armar una oposición (ojalá que democrática) al poder establecido, lo peor del legado del ladrillo, sus cerezos y los frutos podridos. Sólo por eso su hinchada merece mejor reconocimiento... y algo de aliento. ¡Viva la movilización y por el cambio!
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Señales de humo
El contrincante del Real Madrid, tradicionalmente, es el Atlético de Madrid. A su hinchada aguerrida y vociferante no hay quien la calle, y los merengues lo sabemos. Como sabemos que tienen razón cuando piden igualdad en el trato en la competición, se les respeta. El atlético, el aficionado, siempre representó la lucha y una idea de cambiar las cosas sobre el mapa del que manda. Y ahora (según parece) resucitan, resucitamos todos. Al menos, intentan armar una oposición (ojalá que democrática) al poder establecido, lo peor del legado del ladrillo, sus cerezos y los frutos podridos. Sólo por eso su hinchada merece mejor reconocimiento... y algo de aliento. ¡Viva la movilización y por el cambio!